martes, 9 de noviembre de 2010
Los nombres y los colores
Tengo un osito azul con las orejitas rosa y una barriga blandita con un redondel. Me gusta abrazarlo cuando me voy a dormir, y cuando mamá apaga la luz y cierra la puerta. Nunca se me cierran los ojos sin leer un cuento o un cómic, y nunca se me olvida lavarme los dientes antes de acostarme. Blue Bear duerme conmigo. El nombre se lo puso mi abuelo, que sabe inglés muy bien y dice que significa oso azul, yo no conozco bien los nombres esos raros, aunque sé algunos. Barco se dice boat, y bruja, witch, y perro, dog. Y también sé decir gato y algunas más. En la escuela nos enseñan a leer bien y ya no necesito que me lean los cuentos, pero mis papás suelen hacerlo cuando pueden, o sino mi abuelo.
El otro día fuimos a la biblioteca grande, la de la ciudad grande que está lejos de casa y del colegio, y nos prestaron unos libros para mí y para mi padre. A mí me siguen gustando los libros en papel, aunque los cuentos de los blogs me gustan también, y si quiero los imprimo. A mi osito azul le gusta leer conmigo. Él no tiene que lavarse los dientes, ni ponerse el pijama, y nunca se le olvida enjuagarse la cara y cepillarse el pelo. Papá se llama Alberto, mi abuelo, Carlos, y mi mamá, Claudia. El árbol que está junto a mi ventana es un almendro. Es enero y está lleno de flores. Yo me llamo Alba y estoy descubriendo la importancia de los nombres y aprendiendo los colores. La mesa de mi cuarto es amarilla, mi cama blanca y las sillas rojas. El pelo de mi madre es marrón, aunque los mayores le llaman castaño, y el de mi padre es negro, como el cielo ahora, que cuando es de día es azul o gris. Los árboles son verdes y marrones, pero ahora los hay sin hojas y también los he visto de colores raros. Será porque es invierno.
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